Apuntes sobre el apartado de la cultura… (o las culturas mejor)… Filosofía y Ciudadanía.

Sobre nuestra naturaleza que está en continua mutación se ha sobrepuesto la cultura (las culturas, mejor) humana como una 2ª naturaleza, una segunda piel que nos ha convertido en animales bioculturales. La naturaleza de nuestra especie no se tiene por qué oponer a nuestra cultura multiforme sino que le proporciona la pista de despegue necesaria. Sin un cerebro biológico tan altamente encefalizado como el nuestro sería impensable la complejidad de nuestra cultura. Esta, a su vez, ha contribuido al desarrollo natural y biológico de nuestra especie acelerando de manera increíble nuestra evolución (Vid. las neuronas espejo). No es cierto tal combate entre la naturaleza y la cultura ¿O sí?. Somos la única especie capaz de plantar cara a los instintos naturales, capaces de perdonar en lugar de matar, de dejar de respirar como Obélix o capaces de emprender una huelga de hambre como la que llevó a cabo Simone Weil, a pesar de que nuestra naturaleza grite con fuerza que quiere alimentarse. En cualquier caso, el humano es una síntesis de naturaleza y cultura. Es imposible y contradictoria la idea de un ser humano sin cultura o anterior a la cultura (los casos excepcionales de niños “salvajes” son más similares a cualquier otro animal que a un humano), bueno y en armonía con la naturaleza. La naturaleza y la cultura se entrelazan para dar lugar a este ser misterioso al que llamamos ser humano.

Hay muchas definiciones de cultura, allá van algunas:

La cultura es una forma de vida y de interpretar la naturaleza, producto de una sociedad.

  • Es el conjunto de creencias, tradiciones y técnicas de una determinada etnia.
  • El comportamiento aprendido por los individuos en su calidad de miembros de un grupo social.
  • Ese conjunto complejo que abarca los conocimientos, las creencias, el arte, la moral, las costumbres y los demás hábitos y aptitudes que el hombre adquiere en cuanto miembro de una sociedad.

Todas estas definiciones coinciden en llamar la atención acerca de:

  • El carácter social de la cultura; somos animales sociales que compartimos una misma cultura grupal. Por eso mismo a la par que nos socializamos…
  • Adquirimos la cultura, no es innata a nosotros, nos la ceden nuestros predecesores a través del proceso de enculturación. No salimos “de fábrica” con la cultura, es una adquisición progresiva y posterior al nacimiento.
  • La cultura es un universo simbólico que nos rodea y nos hace habitar un lugar, vivir el transcurrir del tiempo de cierta manera, y entender el mundo circundante de un modo peculiar.
  • Todos los humanos tenemos cultura pero no la misma cultura. Hay una diversidad cultural variadísima en función de factores geográficos, históricos y ecológicos.

Nunca como hoy se hace patente la diversidad cultural de nuestro mundo, también llamada polimorfismo cultural. La globalización ha traído consigo a través de la difusión de los mass media (medios de comunicación de masas) el conocimiento de muchas culturas muy diferentes a las de cada cual. El intercambio de información es enorme. El traslado de habitantes de un lugar a otro del planeta debido al fenómeno de la inmigración o el boom del viaje turístico propicia el mismo fenómeno. Ante la diversidad cultural caben varias actitudes:

  • Etnocentrismo cultural. (el libro añade el racismo y la xenofobia como expresiones de etnocentrismo). Mi cultura es superior al resto, lo que me obliga a difundir mi cultura. El resto de culturas son un estadio inferior en el proceso que les conducirá hasta el estadio superior que representa la mía. La consecuencia de esta actitud son los fenómenos de las sucesivas colonizaciones europeas de otros continentes (América y Africa, principalmente) y el racismo que han sufrido numerosos pueblos a lo largo de la historia, así como la xenofobia hacia los extranjeros que emigran a nuestros países.
  • Relativismo cultural. Hay que respetar escrupulosamente las culturas ajenas, sin establecer juicios morales acerca de ellas, pues nuestro patrón de medida sólo es válido para nuestra propia cultura y no se puede extrapolar a otras. Esta posición desemboca en la falta de intercambio y diálogo intercultural, puesto que cada cultura es una burbuja cerrada a los extraños que se acercan con curiosidad a fisgonear sobre ella.
  • La contaminación intercultural (en el libro de texto coincide con los guiones de universalismo e interculturalismo). Es posible el diálogo entre culturas diferentes incluso la fusión de universos simbólicos. La contaminación de mi cultura por otra cultura extraña es un fenómeno positivo, no negativo. Deben ser instaurados territorios frontera imaginarios en los que personas de diversas culturas establezcamos qué valores universales tenemos en común (algunos están expresados en la Declaración Universal de los Derechos humanos).
Anuncios
Esta entrada fue publicada en Filosofía y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s